Alta dirección: relación laboral especial y consecuencias fiscales a efectos indemnizatorios

La sentencia de 05/11/2019 de la Sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo aborda el problema de la fiscalidad de las indemnizaciones por desistimiento empresarial en los contratos de alta dirección del RD 1382/1985 de 01 de agosto estableciendo como doctrina casacional:

“A la luz de la doctrina sentada en la sentencia del Pleno de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo de 22 de abril de 2014 (casación para la unificación de doctrina 1197/2013), necesariamente se ha de entender que en los supuestos de extinción del contrato de alta dirección por desistimiento del empresario existe el derecho a una indemnización mínima obligatoria de 7 días de salario por año de trabajo, con el límite de seis mensualidades y, por tanto, que esa cuantía de la indemnización está exenta de tributación en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, al amparo del artículo 7.e) del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, aprobado por Real Decreto Legislativo 3/2004, de 5 de marzo”

Sentencia del Tribunal Supremo 1528/2019 del 05/11/2019

El problema se planteó porque la Administración, en un contrato de alta dirección, había establecido que no existía derecho a cobrar indemnización si se producía el desistimiento empresarial, que en el artículo 11.1 del RD de alta dirección se recoge del siguiente modo: “1. El contrato de trabajo podrá extinguirse por desistimiento del empresario, comunicado por escrito, debiendo mediar un preaviso en los términos fijados en el art. 10,1. El alto directivo tendrá derecho en estos casos a las indemnizaciones pactadas en el contrato; a falta de pacto la indemnización será equivalente a siete días del salario en metálico por año de servicio con el límite de seis mensualidades”.

Indemnizaciones de alta dirección: no podrá ser suprimida del contrato y cuantía mínima exenta de tributación.
Los altos directivos se beneficiarán de la doctrina casacional de esta sentencia por partida doble: asegurar la indemnización en los casos de desistimiento del empresario en los que hubiese sido suprimida en el contrato; y que la cuantía mínima de esta esté exenta de tributar en el IRPF.

Debido a que el RD de alta dirección no establece ni límite máximo ni mínimo de la indemnización (“indemnizaciones pactadas”), el Tribunal Supremo había sentenciado con anterioridad que la indemnización percibida por los altos directivos estaba sujeta en su totalidad al IRPF. Sin embargo, a la luz de la doctrina de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, la Sala de lo Contencioso decide cambiar ahora su doctrina afirmando que al ser la alta dirección una relación laboral de carácter especial, pero laboral en todo caso, y ser el RD de alta dirección una norma de desarrollo del Estatuto de los Trabajadores, se debe interpretar que la indemnización por desistimiento empresarial regulada por el artículo 11.1 del RD de alta dirección es de carácter indisponible. Y si la indemnización es de carácter indisponible se debe aplicar el artículo 7e) de la Ley del IRPF, por lo cual pasa a estar exenta de tributación en la cuantía de siete días por año de servicio con el tope de seis mensualidades.

Sin duda alguna, la doctrina casacional de esta sentencia supone una magnífica noticia para los altos directivos por dos razones: primera, porque confirma que la indemnización del artículo 11.1 RD 1382/1985 por desistimiento empresarial es indisponible y se cobrará aunque el contrato suscrito entre las partes la hubiera suprimido; y segundo, porque declara que dicha indemnización está exenta en la cuantía mínima establecida en el precitado artículo.